Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei - Tal día como hoy La vida y enseñanzas de san Josemaría día a día http://www.es.josemariaescriva.info/ <![CDATA[24.7.1974]]> En Perú, una enfermera le pregunta cómo puede ayudar a sus pacientes a aceptar sus molestias con sentido cristiano y san Josemaría responde: “La enfermedad es un bien muy grande. Yo he visto a tantas personas felicísimas con su sufrimiento. Cuando los enfermos saben aprovechar sus molestias, sus dolores, para ofrecerlos al Señor por intenciones determinadas, para desagraviar, todo les parece poco, y el dolor ya no es dolor: es un tesoro”.]]> <![CDATA[23.7.1956]]> San Josemaría es nombrado Consultor de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades. “Es necesario que la universidad forme a los estudiantes en una mentalidad de servicio: servicio a la sociedad, promoviendo el bien común con su trabajo profesional y con su actuación cívica. Los universitarios necesitan ser responsables, tener una sana inquietud por los problemas de los demás yun espíritu generoso que les lleve a enfrentarse con estos problemas, y a procurar encontrar la mejor solución. Dar al estudiante todo eso es tarea de la universidad”, comenta en una entrevista recogida en Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer.]]> <![CDATA[22.7.1932]]> Recoge por escrito: “Tened confianza con vuestro Ángel Custodio. —Tratadlo como un entrañable amigo —lo es— y él sabrá haceros mil servicios, en los asuntos ordinarios de cada día”.]]> <![CDATA[21.7.1969]]> El hombre llega a la luna y san Josemaría lo ve por televisión. Monseñor Álvaro del Portillo comenta cómo le atraían todas las realidades humanas: “Leía los periódicos, veía el telediario, le gustaban las canciones de amor, rezaba por los astronautas que iban a alcanzar la Luna... Era muy afable, sabía dar confianza y acoger a los demás”.]]> <![CDATA[20.7.1974]]> Durante la catequesis en Perú, San Josemaría se enfermó. En el diario de la estancia de san Josemaría en Lima, se lee: «Hoy ha vuelto a levantarse un tiempo corto, pero por prescripción médica no ha celebrado la Santa Misa, todavía. Es un ejemplo para todos ver el dolor del Padre por no poder celebrar, pero como pone tanto esfuerzo, el cansancio de la Santa Misa no le iría bien y podría retrasar su recuperación». Por indicación del médico hubo de guardar cama el resto de la semana. Le llegaban flores, dulces, cartas, con el afecto y las oraciones de todos sus hijos, para que se restableciera.]]> <![CDATA[19.7.1938]]> Celebra la santa Misa en la Catedral de Santiago de Compostela, en la cripta donde se veneran los restos del Apóstol. San Josemaría ha meditado con frecuencia la vida de Santiago Apóstol. En Es Cristo que pasa, escribe “También a nosotros nos llama, y nos pregunta, como a Santiago y a Juan: Potestis bibere calicem, quem ego bibiturus sum? ¿Estáis dispuestos a beber el cáliz -este cáliz de la entrega completa al cumplimiento de la voluntad del Padre- que yo voy a beber? Possumus!; ¡Sí, estamos dispuestos!, es la respuesta de Juan y de Santiago. Vosotros y yo, ¿estamos seriamente dispuestos a cumplir, en todo, la voluntad de nuestro Padre Dios? ¿Hemos dado al Señor nuestro corazón entero, o seguimos apegados a nosotros mismos, a nuestros intereses, a nuestra comodidad, a nuestro amor propio? ¿Hay algo que no responde a nuestra condición de cristianos, y que hace que no queramos purificarnos? Hoy se nos presenta la ocasión de rectificar”.]]> <![CDATA[18.7.1932]]> Escribe en sus Apuntes íntimos una nota sobre don José María Somoano, sacerdote, uno de los primeros miembros del Opus Dei. “Murió, víctima de la caridad, en el Hospital del Rey en la noche de la fiesta de N. Sra. del Carmen —de quien era devotísimo, vistiendo su santo escapulario—, y, como esta fiesta se celebró en sábado, es seguro que esa misma noche gozaría de Dios. Hermosa alma... —Está con Él y será una gran ayuda. Tenía puestas muchas esperanzas en su carácter, recto y enérgico: Dios lo ha querido para Él: bendito sea”. ]]> <![CDATA[17.7.1944]]> Le diagnostican una fuerte diabetes, que sufre hasta 1954. Por las apariencias externas, debía de estar latente desde tiempo atrás: llegaba a casa muy cansado, con fuertes dolores de cabeza y con ataques de fiebre, que achacaba a su trabajo agotador. Una vez descubierta la diabetes, no cambia el ritmo ni la dedicación a la tarea apostólica, salvo cuando debía guardar cama.]]> <![CDATA[16 de julio: Virgen del Carmen]]> Refiriéndose a la devoción del escapulario escribirá en Camino: “Lleva sobre tu pecho el santo escapulario del Carmen [...]]]> <![CDATA[15.7.1932]]> En el dorso de una estampa de la Virgen escribe: «La “santidad grande” está en cumplir el “deber pequeño” de cada instante. Víspera de Nuestra Señora del Carmen 1932».]]>