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Solicitud al Papa para que canonice al fundador del Opus Dei

Card. José Saraiva Martins

Etiquetas: Canonización
Durante la ceremonia de canonización el Cardenal Prefecto de la Congregación para las causas de los Santos, José Saraiva Martins, se acerca al Santo Padre y pide la canonización del fundador del Opus Dei.

PERORATIO

Beatísimo Padre, la Santa Madre Iglesia pide a Vuestra Santidad que inscriba al Beato Josemaría Escrivá de Balaguer en el catálogo de los Santos, y como tal sea invocado por todos los fieles cristianos.

El beato Josemaría Escrivá nació en Barbastro (España) el 9 de enero de 1902, en una familia profundamente cristiana. Algunos acontecimientos familiares lo hicieron madurar en la experiencia del dolor. Alrededor de los dieciseis años advirtió los primeros barruntos de una llamada del Señor a una misión que todavía ignoraba.

Con el fin de mantenerse enteramente disponible a la voluntad divina, decidió hacerse sacerdote. En 1918 emprendió los estudios eclesiásticos en el Seminario de Logroño y en 1920 se trasladó a Zaragoza donde, el 28 de marzo de 1925, recibió la ordenación sacerdotal.

Trasladado a Madrid en 1927, se entregó a un amplio apostolado sobre todo con los niños, los pobres y los enfermos en los suburbios de la ciudad. Fue verdaderamente “un hombre sediento de Dios y por eso gran apóstol” (Juan Pablo II, Alocución, 17 de marzo de 2001).

El 2 de octubre de 1928 fundó el Opus Dei, abriendo en la Iglesia un nuevo camino dirigido a difundir entre personas de todos los ambientes sociales la búsqueda de la santidad y el afán apostólico mediante la santificación del trabajo profesional y de todas las demás circunstancias de la vida ordinaria.

Vuestra Santidad ha descrito así el espíritu de este santo sacerdote: “Vivir el evangelio en el mundo, viviendo inmersos en el mundo, pero para transformarlo y redimirlo con el mismo amor a Cristo! Grandes ideales que, desde los inicios, han anticipado la teología del laicado que caracterizó después a la Iglesia del Concilio y del post-Concilio (...) Vivir unidos a Dios en el mundo, en cualquier situación, tratando de mejorar uno mismo con la ayuda de la gracia, y dando a conocer a Jesucristo con el testimonio de la vida” (Homilía, 19 de agosto de 1979).

El 14 de febrero de 1943 dio vida a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz que, además de permitir la incardinación en la Prelatura del Opus Dei de los fieles procedentes de ella que hayan recibido la ordenación sacerdotal, ha hecho posible que también los sacerdotes incardinados en las diocésis compartan la misma espiritualidad, permaneciendo en dependencia exclusiva del respectivo Ordinario. La obra desarrollada por el beato Josemaría en favor de los sacerdotes hace de él un brillante ejemplo de celo por la santidad y la fraternidad del clero.

En 1946 se trasladó a Roma, donde fijó definitivamente su residencia. Aquí, empujado por un gran celo apostólico se empeñó en dar cumplimiento a la misión recibida del Señor y por extenderla en los cinco continentes al servicio de las Iglesias locales. De esta forma, promovió una verdadera movilización de hombres y mujeres al servicio de iniciativas de evangelización y de promoción humana, caracterizadas por una viva proyección social.

El mensaje que difundió con su predicación, la constante acción pastoral y los escritos de espiritualidad han sido resumidos así por Vuestra Santidad: “El beato Josemaría invitó a los hombres y mujeres de las más diversas condiciones sociales a santificarse y a cooperar en la santificación de los demás, santificando la vida ordinaria. (...) Ha recordado al mundo contemporáneo la llamada universal a la santidad y el valor cristiano que puede asumir el trabajo profesional” (Alocución, 14 de octubre de 1993). Un mensaje, éste, del cual el decreto pontificio sobre la heroicidad de las virtudes subraya la perenne actualidad.

Desde Roma, el beato Josemaría emprendió numerosos viajes recorriendo Europa y América para difundir una incansable catequesis.

El 26 de junio de 1975, un repentino ataque cardíaco truncó su existencia terrena. Después de su muerte, su fama de santidad no ha hecho más que incrementarse. Se han atribuido a su intercesión innumerables gracias y favores espirituales. El Fundador del Opus Dei fue beatificado por Vuestra Santidad el 17 de mayo de 1992.

Beatísimo Padre: su canonización estimulará al pueblo cristiano a tomar conciencia, con alegre disponibilidad, del empeño al que el Señor llama a todos sus hijos y que el beato Josemaría expresaba así: “Conocer a Jesucristo. Hacerlo conocer. Llevarlo a todas partes”.

6 de octubre de 2002

José card. Saraiva Martins
Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos

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Al término del rito de canonización, el cardenal Prefecto ha agradecido al Santo Padre diciendo:

Beatísimo Padre, en nombre de la Santa Iglesia agradezco a Vuestra Santidad la proclamación hecha y pido humildemente disponga que sea publicada la Carta Apostólica de la Canonización.

El Santo Padre ha respondido:
Lo ordenamos.