San Josemaría Escrivá
Prelatura personal

Fieles de la Prelatura

Etiquetas: Formación, Opus Dei, Vida ordinaria, Vocación cristiana
¿Quienes forman parte del Opus Dei?

El Opus Dei está constituido por un prelado, un presbítero o clero propio y laicos, tanto mujeres como hombres.
Quien solicita incorporarse al Opus Dei lo hace movido por una llamada divina. Es una determinación específica de la vocación cristiana recibida con el bautismo y que lleva a buscar la santidad en medio del mundo y a participar en la misión de la Iglesia según el espíritu que el Señor inspiró a san Josemaría.
La llamada divina al Opus Dei es la misma para todos sus miembros: mujeres y hombres, casados y solteros, sacerdotes y laicos, enfermos y sanos. de las más variadas condiciones sociales y de las más variadas profesiones.

La mayoría de los fieles del Opus Dei (70%) son supernumerarios. Se trata de hombres o mujeres, por lo general casados, para quienes la santificación de los deberes familiares forma parte primordial de su vida cristiana.

El resto de los fieles -numerarios y agregados- viven el celibato como un don de Dios, por motivos apostólicos. Esto les permite una mayor dedicación a las labores apostólicas y a las tareas de formación de los demás fieles del Opus Dei, sin modificar en nada su condición laical, su situación profesional, su posición en la Iglesia y en la sociedad.

Algunas de las numerarias denominadas numerarias auxiliares se dedican –de modo prioritario (no exclusivo) y ordinario (no necesariamente siempre)- con su trabajo profesional a la atención doméstica de los centros del Opus Dei, para que las actividades de evangelización de la prelatura se desarrollen en el ambiente que caracteriza a una familia cristiana.

Cada uno según sus circunstancias

En el Opus Dei no existen distintas categorías de miembros, sino un único e idéntico fenómeno vocacional por el que todos los fieles de la prelatura son y se sienten en igual grado miembros de una misma porción del Pueblo de Dios. Según las circunstancias personales de cada uno: solteros o casados, sanos o enfermos, etc., existen modos diversos de vivir la misma vocación cristiana.

«Realmente es un gran ideal el vuestro —decía el Papa Juan Pablo II en 1979—, que desde los comienzos se ha anticipado a la teología del laicado, que caracterizó después a la Iglesia del Concilio y del posconcilio. Tal es el mensaje y la espiritualidad del Opus Dei: vivir unidos a Dios en medio del mundo, en cualquier situación, cada uno luchando para ser mejor con la ayuda de la gracia, y dando a conocer a Jesucristo con el testimonio de la propia vida».

Incorporarse a la prelatura personal no supone ningún cambio de estatuto personal. Permanecen idénticos los derechos y deberes que se tienen como miembro de la sociedad civil y de la Iglesia. «Los laicos incorporados a la prelatura no modifican su propia condición personal, teológica o canónica, de comunes fieles laicos, y como tales se comportan en toda su actuación».

Los sacerdotes del Opus Dei

Los sacerdotes de la prelatura provienen de los fieles laicos del Opus Dei: numerarios y agregados que, libremente dispuestos a ser sacerdotes y después de años de pertenencia a la prelatura y de realizar los estudios previos al sacerdocio, son invitados por el prelado del Opus Dei a recibir las sagradas ordenes. Su labor sacerdotal se desarrolla principalmente al servicio de los fieles de la prelatura y de las actividades apostólicas promovidas por ellos.

¿Qué compromisos que se adquieren en el Opus Dei?

La incorporación al Opus Dei supone, por parte de la prelatura, el compromiso de proporcionar una asidua formación en la fe católica y en el espíritu del Opus Dei; así como la necesaria atención pastoral por medio de sacerdotes de la prelatura. Por su parte, los fieles de la prelatura se comprometen a procurar santificarse y hacer apostolado según el espíritu del Opus Dei. Esto implica, principalmente, cultivar la vida espiritual mediante la la recepción de los sacramentos; la oración, el examen de conciencia, la lectura espiritual, el trato asiduo con la Virgen Santísima y con los Angeles custodios. Para identificarse con Jesucristo, buscan la penitencia que les lleva a ofrecer sacrificios y mortificaciones, especialmente aquellas que facilitan el cumplimiento fiel del deber y hacen la vida más agradable a los demás, así como la renuncia a pequeñas satisfacciones, el ayuno y la limosna.

Los fieles del Opus Dei, reciben a través los medios y actividades que la prelatura ofrece una formación permanente en la doctrina de la Iglesia y el espíritu del Opus Dei, para llevar a cabo la tarea evangelizadora que la Iglesia espera del Opus Dei.

¿Qué ofrece el Opus Dei?

La prelatura proporciona a sus fieles una formación cristiana continua, a través de unos medios concretos, compatibles con el normal desempeño de los deberes familiares, profesionales y sociales de cada uno. Los medios de formación facilitan a sus fieles la posibilidad de adquirir una profunda y sólida piedad de hijos de Dios que lleva a buscar la identificación con Cristo, un conocimiento hondo de la fe y la moral católicas, y, de acuerdo con su vocación, una progresiva familiaridad con el espíritu del Opus Dei.

En virtud del carácter exclusivamente espiritual de su misión, la prelatura no interviene en las cuestiones temporales que sus fieles deben afrontar. Cada uno obra con completa libertad y responsabilidad personales. El Opus Dei no hace suyas las decisiones de sus miembros. Los Estatutos señalan que, por lo que se refiere a la actuación profesional y a las doctrinas sociales, políticas, etc., cada uno de los fieles de la prelatura, dentro de los límites de la doctrina católica sobre fe y costumbres, tiene la misma plena libertad que los demás ciudadanos católicos. Las autoridades de la prelatura deben abstenerse totalmente incluso de dar consejos en estas materias.

Algunos datos

Según el Anuario Pontificio 2011, forman parte de la prelatura del Opus Dei alrededor de 90.000 personas, de las que en torno a 2.000 son sacerdotes. Del total de los fieles, alrededor de la mitad son mujeres y la mitad hombres.