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Para los más jóvenes

Favores que san Josemaría concede a los niños

Etiquetas: Oración, Para los más jóvenes
En esta sección se publican algunos favores que San Josemaría ha hecho a niños y jóvenes como tú. Si quieres escribir un favor, clica aquí.

Que mi papá se acerque más a Dios
Hace un mes y medio conocí a san Josemaría, a raíz de que ingresé al Centro escolar Cedros a 2º de secundaria. Desde entonces le encomiendo todos los días con la oración de la estampa que mi papá se acerque más a Dios, haciendo una buena confesión y rezando más. Poco a poco he ido planteando a mi papá temas de vida espiritual que vamos tratando en el Colegio. Al principio se resistía un poco, dándome argumentos como "que Dios ya lo había perdonado sin confesarse", etc.
Yo seguía rezando la estampa de san Josemaría todos los días por esta intención, hasta que accedió a que rezáramos diariamente en familia el Santo Rosario. Semanas más tarde aceptó confesarse y salió muy contento y removido, asistimos a Misa, comulgamos juntos todos los días y en mi casa estamos todos muy contentos y agradecidos con san Josemaría por este favor tan grande.
México

Imposible, Padre, que no me haga el favor
Estoy en el Gimnasio Moderno un colegio muy grande. Mis papás me dan plata para comprar dulces en la tienda del colegio.
El viernes le pedí a mi papá más plata de lo de costumbre. Me la dio y fuera de lo que me dio, teníamos un paseo y había que pagar el transporte.
Cuando fui a pagar no había plata en mi chaqueta. Me salí de la clase, hice el recorrido por donde había entrado; nada, no estaba caída.
Entonces le dije al Padre que por favor me ayudara a encontrarla, porque ya sabía yo que alguien la había recogido sin saber de quién era. Le pedía con mucha fe, no porque mis papás me regañaran, sino porque tenía que pagar ese transporte, y le dije al Padre: "Padre, usted tiene que hacerme aparecer esa plata". Ya estaba yo triste de pensar que se había perdido, pero le seguí pidiendo al Padre, y le repetía: "Imposible, Padre, que no me haga el favor".
De pronto vi que uno de once años me dijo: "Oiga, ¿esa plata que está caída no es suya?" Volteé a mirar: era mi plata; era imposible que apareciera.
Le di las gracias al Padre y mi abuelita me dijo que escribiera el favor, pero mi letra no es muy buena, y le dije a ella que lo hiciera. Cuando le conté a mi abuelita se puso feliz. Todos mis hermanos lo queremos mucho. Yo a donde voy llevo la estampa, y en la noche la pongo en mi mesa de noche.
Colombia

Un hombre misterioso
En nuestra familia tenemos gran devoción a san Josemaría, a quien nos referimos confiadamente llamándole el Padre. Cuando alguien se encuentra en aprietos, no falta quien le sugiera: "¡pídeselo al Padre!" Y lo mejor es que ¡todo lo consigue! Creo que el favor más llamativo ha sido el siguiente: un sobre con dinero exacto en un viaje familiar. Imagínese el lector que en plena carretera México-Guadalajara se suscita el siguiente diálogo entre mis papás:
Papá: ¿Me darías el dinero para pagar la siguiente caseta?
Mamá: ¿Dinero?, ¿no lo traes tú?
Papá: ¡Pensé que tú lo traerías!
Mamá: ¡¿Qué hacemos?!
Momento de expectación: la gasolina no alcanzaría para regresarnos a la ciudad y no podemos dejar de pagar las siguientes casetas para concluir el trayecto. Estamos atrapados en un problema que parece insoluble... Tras unos momentos de perplejidad, todos empezamos a rezar la estampa. Como a mi mamá le encanta, rezamos muchísimas.
Afortunadamente, mi papá traía un poco de dinero que alcanzó para pagar esa caseta. Pero era lo último que quedaba. A unos pasos después de la caseta, el automóvil de enfrente se detiene, obstaculizándonos el paso. El hombre que lo conducía sale y se dirige a la ventanilla de papá.
Papá: Sí, ¿qué sucede?
Señor: Tome, es para usted.
Le da un sobre, ni más ni menos que... ¡con la cantidad exacta de dinero, necesario para terminar el viaje!
Papá: ¿Cómo sabía?
Señor: Oí que preguntó por la carretera libre (que carece de casetas).
Papá: Déme su dirección para pagarle a mi llegada a México.
Señor: No, hoy por ti, mañana por mí.
Todos nos pusimos a rezar más intensamente para agradecer el favor. Como estábamos tan alegres y un poco asustados por lo sucedido, papá nos invitó a comer. Y el dinero alcanzó exacto para la gasolina, para las casetas, para la comida de mis papás y de cinco hijos que somos.
México

Que se confesara mi amiga
Tengo una amiga de mi edad (10 años) que no se confesaba muy frecuentemente, y eso me daba pena. Entonces pensé en rezarle la estampa a Monseñor Josemaría.
Antes de ello, le informé a mi hermana de mi propósito y me dijo que se cumpliría, porque Monseñor Josemaría quería que la gente se confesara: que sí, que le rezara. Le recé la estampa dos veces, con mucha atención. Al domingo siguiente fui a llamar a mi amiga para ir a Misa como siempre hacemos, y entonces le pregunté que si a la hora de siempre, y me dijo que, como quería confesarse, tenía que salir de casa antes, para así darle tiempo. La verdad es que Monseñor Escrivá se portó muy bien conmigo.
España