Testimonios
Al fin soy feliz
Irina Sapronova, profesora de ruso en la Universidad Nacional de Kazajstan
20 de octubre de 2008
Pertenezco a la generación que vivió su infancia, su juventud y su primera madurez entre los años 60 y 90, durante la época de la Unión Soviética.Para comprender a mi generación (y no sólo a la mía), es muy importante señalar que nos habían quitado la posibilidad de conocer a Dios, de estar con Él y de creer en Él.
Aunque mis padres eran cristianos ortodoxos, por causas bien conocidas, ni siquiera pudieron bautizar a sus hijas. Y nosotras, mis dos hermanas y yo, nos bautizamos siendo ya mayores, en la década de los 90, cuando la gente pudo relacionarse con Dios, libremente y sin miedo. Pienso que mi historia es muy normal, y podrían contarla cientos de personas de los distintos países que pertenecieron a la Unión Soviética.
Pero, lo que sigue, el auténtico giro en mi destino, ocurrió cuando encontré a gente del Opus Dei en mi camino. Personas que han ejercido una fuerte influencia en mi vida, dándole un cambio definitivo. Pienso, que esto no es accidental, sino que esa era la voluntad de Dios.
Me impresionó especialmente la homilía del fundador del Opus Dei, el Padre Josemaría Escrivá en la Misa que celebró el 8 de octubre de 1967 en el campus de la Universidad de Navarra. La homilía se llama “Amar el mundo apasionadamente”. Leí esta homilía de un tirón, sin poder detenerme, era como un poco de aire puro en la atmósfera cargada en la que nosotros vivíamos: “...la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria…”
Parecía algo sencillo, pero ¿por qué ese pensamiento que parece sencillo y cercano no se me había ocurrido antes? En el Opus Dei he visto personas de carne y hueso, reales, que viven en armonía con Dios sin salirse del mundo, que están metidos de lleno en las actividades o problemas del mundo, por ejemplo en el trabajo y el estudio. Y he entendido que yo también podía vivir así.
He leído todos los libros de Josemaría Escrivá que se han publicado en ruso, y en ellos he encontrado eso que faltaba en mi vida: he encontrado la respuesta a la pregunta: ¿Cómo vivir?
Y ahora, que soy cooperadora del “Opus Dei” he entendido que cuento con la ayuda espiritual y con la oración de todos los miembros del “Opus Dei”, que yo misma tengo que hacer también apostolado sin encerrarme en mi pequeño mundo. He entendido que no me puedo conformar y tranquilizar con lo que ya he alcanzado, hay que crecer siempre, seguir desarrollándonos espiritualmente, ir adelante sin detenernos. Como escribió Josemaría en “Camino”: “Cuando vivas vida sobrenatural obtendrás de Dios la tercera dimensión: la altura, y, con ella, el relieve, el peso y el volumen.”
Cuando necesito ayuda, acudo frecuentemente a la intercesión de Josemaría, veo su fotografía y creo que él me escucha y me ayudará sin falta, como me ayudó hace poco, durante una seria operación que me hicieron.
Ahora puedo decir con convencimiento: He encontrado, lo que sin saber buscaba. He encontrado a Dios. Dios para mí es como el aire, lo necesito para respirar. Y en el Opus Dei yo he aprendido que a ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales. Sólo puedo decir para acabar que al fin soy feliz.

Buscar en: Testimonios
Relación de contenidos
- Llegar al corazón de cada persona
- El cambio de mi marido
- Entregar la vida al sacerdocio es una cosa estupenda
- ¿He nacido para algo?
- Nuestra familia ha pasado por momentos muy difíciles
- Al fin soy feliz
- La tristeza es aliada del enemigo
- Todos pertenecemos a la raza de los hijos de Dios
- Las alegrías vividas en familia se multiplican y las penas se dividen
- El mensaje social de la Iglesia se hará creíble por el testimonio de las obras
- La silla de ruedas entró en mi vida a los 35 años
- Para reconstruir Líbano
- Para estar más tiempo con mi familia
- Le di la mano a un santo
- Dios se sirve de hombres para que no olvidemos que existe
Español





Oración
RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE